Se vino Camargo a Tarija, y ahí estaban los entrañables del Sur, juntos, con la novedad de la visita de Manuela Sáenz y su descubrimiento del singani… «Simón, le confieso sin vergüenza, que los vapores suben dulcemente y aceleran plácidos el calor de mis sentidos…»!
Lo dicho, la sorpreza es más grata cuando no se la esperaba.
Sembrando el territorio de sentimientos
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